Hola chicas, chicos y asi! me alegro que este blog tenga cada dia mas vivistas y asi, ya vi a la nueva seguidora y a la chica que dejo su comentario me he pasado por tus blogs creo que en uno incluso comente! se nota que amas Crepusculo, eres de las mias!
Ojala les guste este capitulo! Recomiendenlo y comenten; las amare a 10000000 por hora:$
sábado, 19 de enero de 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
Capitulo 7
Hola a todos/todas aqui les traigo otro capitulo, ¿creen que Daniel es misterioso? aun no han visto nada.
Bueno, pues tengo una noticia no tan buena: Mañana entre, mas o menos, a la escuela. Es un estres tomar esos cursos pero que mas da necesitare puntos para pasar el semestre.
Ya voy para cuarto semestre es como WOW!! ultimo semestre de la preparatoria! despues la facultad;) desenme suerte que la necesitare, gracias a la s nuevas seguidoras por comentar, ya desde hace unos dias que lo vi pero se me pasaba agradecerles.
aqui les dejo el capitulo ojala les guste:)
Bueno, pues tengo una noticia no tan buena: Mañana entre, mas o menos, a la escuela. Es un estres tomar esos cursos pero que mas da necesitare puntos para pasar el semestre.
Ya voy para cuarto semestre es como WOW!! ultimo semestre de la preparatoria! despues la facultad;) desenme suerte que la necesitare, gracias a la s nuevas seguidoras por comentar, ya desde hace unos dias que lo vi pero se me pasaba agradecerles.
aqui les dejo el capitulo ojala les guste:)
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Querido diario:
Hoy es el dia. La semana paso volando
a una velocidad increíble, algo bueno ya que secretamente, deseaba que llegara
este dia. Hable con Daniel ayer por la tarde, le dije que seria mejor vernos en
una plaza cerca de mi casa, le di la dirección y le dije que a mas tardar al
mediodía estaría ahí. A la plaza podía llegar caminando ese no era problema
alguno, el problema seria Alicia. Se entero cuando hablaba con Mariana que
saldría con su amor no tan secreto. No dejare que me aguade mi cita, si me
invito a mi fue por algo, ¿no? Aun asi creo que tiene razón en algo: no creo
que me tome en serio.
No soy la más bonita, popular, que
viste y se maquilla mejor; solo soy yo. Eso es todo lo que tengo y puedo
ofrecer.
¿Qué habrá visto en mí que lo haya
hecho invitarme?
Hoy lo descubriría.
Cerre mi diario,
ya se me hacia tarde para mi cita. Mi cita. Suspire, me gustaba mucho como se
oia, mas de lo que diría en voz alta. Avise a mis papas que ya iba de salida,
que llegaría para la cena y Sali al encuentro con Daniel.
Camino al
parque no pude evitar preguntarme si iba vestida adecuadamente, nunca había
asistido a ningún tipo de evento como este. Siempre vestia igual, pantalones de
mezclilla, tenis o zapatos de mi piso, normalmente mis desgarbados converse
iban conmigo a todos lados, hoy no era la excepción, las playeritas con
leyendas abundan en mi closeth, nunca encontraría un vestido o tacones en el.
Maquillaje, creo que en mis cajones solo hay gloss y rímel, no suelo
maquillarme. Lo vi sentado en la banca del parque, no vestia muy diferente a
como iba, suspire aliviada, no desentonaría tanto.
-Hola – me
acerque y lo salude. – lo siento si se me hizo tarde, perdi la nocion del
tiempo.
-No importa
llegaste justo a tiempo. – se levanto de la banca, si que era alto. - ¿Hasta
que hora te dieron permiso? – me pregunto abriendo la puerta de copiloto para
que entrara.
-Antes de las
ocho. – le respondi con una pequeña sonrisa.
-El tiempo
perfecto. – encendio el auto. – puedes ponerte el cinturón de seguridad por
favor. – me pidió.
Me lo puse en
seguida, fue extraño. No se si sea mi imaginación pero lo vi algo nerviso,
bueno yo estaba igual.
-¿En donde
es? – pregunte después de diez minutos de silencio.
-En el
centro, ya casi llegamos. – me respondio con tranquilidad. – si te preguntara
algo, ¿te enojarias? – pregunto con cautela.
-No lo creo.
-¿Por qué
llorabas en esa fiesta? – me pregunto sin perder la vista de la autopista.
-No es algo
de lo que me guste hablar. – le respondi mirando por el espejo retrovisor. – no
me trae los mejores recuerdos.
-Eso me imagine.
– dijo en voz alta.
-¿Llevas
mucho tiempo viviendo en la ciudad? – le pregunte para cambiar de tema.
-Podria
decirse que si. – me respondio con indiferencia. – ya llegamos.
Baje del auto
y… el edificio de la biblioteca era enorme. Parecia un lugar tranquilo, la
gente no hacia tanto alboroto y podía ver que conversaban con tranquilidad.
-Vamos. – me
invito Daniel abriéndome la puerta para entrar al edificio.
Había tantos
títulos que jamas había visto o escuchado, todo igual de interesantes. Odio la
literatura, me gusta leer cuando quiero más no cuando te obligan. Pase por un
pasillo observando los distintos libros de romance.
-¿Te gusta el
romance? – me pregunto Daniel tomando el libro que acababa de acomodar en el
estante.
-Que puedo
decir, soy una romántica empedernida, sigo esperando a mi príncipe azul. – me
empece a reir por mis propias palabras. – olvídalo.
-¿Cómo seria
tu príncipe azul? – me pregunto repentinamente interesado.
-Pues… no se,
una extraña mezcla de Darcy y Edward Cullen. – bromee. La cara de Daniel era
una mezcla de confusión y algo de miedo. – tambien olvídalo. Tampoco soy de las
que suben a su nube de fantasia para caer después. – enarco una ceja sin
entender mis palabras. – quiero un príncipe que sea el mismo, que no finja, eso
es todo.
-Solo eso –
inquirio sin creerlo.
-¿Por qué
querria algo diferente? Para que quieres a alguien tan… guapo, con dinero si no
pueden dejar su arrogancia, quiero a alguien normal, que no me haga daño.
Me fui a
recorrer el pasillo de terror para olvidarme de todo eso del amor. Encontré
algunos títulos interesantes que estuve hojeando un buen rato, Daniel se había desaparecido
repentinamente. Después fui al pasillo donde había puros títulos de desamor,
uno capto mi atención: Los ojos de mi
princesa. No dude en tomarlo para comprarlo.
-¿Cuánto
cuesta? – le pregunte a la vendedora de ese puesto.
-Ciento
veinte pesos – saque mi cartera.
-Aquí tiene –
mi acompañante aparentemente perdido apareció para pagar mi libro. Yo no le
pedi que me lo comprara. – que titulo tan interesante.
-Ten – le
tendí el dinero del libro, negó con la cabeza. – vamos tómalo, yo no te pedi
que lo pagaras, por favor.
-Es tu
dinero, considera el libro un regalo. – rode los ojos, no le iba a ganar. - ¿no
hay algo mas que quieras comprar?
-No si tú lo
pagas.
-Supongo que
no quieres nada. – me tomo el pelo.
-Mejor
vámonos, no quiero terminar enojada contigo, me gustas lo… - me calle, genial
hable de mas. – tengo otros generos que ver todavía.
Mi compañero
me miro esperando que continuara mi frase de hace unos segundo pero no lo hice,
ya me había ridiculizado bastante en estas dos horas.
-¿El chico de
la fiesta te ha hecho daño? – me pregunto, no me esperaba esa pregunta. Me
encogi de hombros. – por eso estabas llorando, ¿cierto?
-Si querias
averiguar mis problemas amorosos mejor se lo hubieras preguntado a Teo, te
daría lujo de detalles. – lo consiguió sin proponérselo, estaba enojada. – no
me gusta que se metan en mis problemas. – murmure aun mas bajo.
-¿Qué te ha
hecho? – me pregunto con ¿preocupacion?
-Nada que
tengas que saber. – le dije tajante. – me quiero ir de aquí, ya. – exigi.
-Vamonos. –
se rendio, no le diría nada. – ya se que has de estar pensando porque me meto
en lo que no me importa, - vaya, que inteligente. – a mi tambien me gustas lo
suficiente para preocuparme.
Me quede
estatica en mi lugar, escuche bien y Daniel me dijo que le gusto o fue mi
imaginación. Siguió caminando, yo aun no salía de mi trance para seguirlo.
-¡Espera! –
exclame cuando por fin reaccione. – tu en serio me acabas de decir eso. A mí. –
dije sorprendida.
-No veo
porque no habrias de creerlo, eres muy bonita quien no se fijaría en ti,
sencilla, solo tu. – acaricio mi mejilla, me sonroje por su roce. – tu mirada
me dice que no te lo crees.
-Tu mirada me
dice que estas triste aunque lo aparentes. – era el momento mas romántico de mi
vida, y lo arruino mi gran bocota. – lo siento, yo no quise… hablar sin pensar.
– admiti.
viernes, 4 de enero de 2013
Capitulo 6
Hola a todas, hace mucho que no publico pero es porque aun estoy reescribiendo la historia:) ojala les guste este capitulo, gracias por seguirme y asi!!
Ojala se hayan pasado un feliz año, una navidad sorprendete porque estamos a 2013 un nuevo año, que ojala sirva para ser mejores personas, y ahora si cumplir con nuestros propositos:$ espero que se la hayan pasado muy bien en compañia de todos sus seres queridos y hayan comido rico, porque con mi family no pasamos de la carne asada... ufff...
Este es Teo Cervantes, ya pondre su foto a un costado del blog solo es para que se den una idea de los personajes:)
-¿Era Daniel con quien te vi? – me pregunto Mariana en su habitación, mejor dicho me interrogo.
Ojala se hayan pasado un feliz año, una navidad sorprendete porque estamos a 2013 un nuevo año, que ojala sirva para ser mejores personas, y ahora si cumplir con nuestros propositos:$ espero que se la hayan pasado muy bien en compañia de todos sus seres queridos y hayan comido rico, porque con mi family no pasamos de la carne asada... ufff...
Este es Teo Cervantes, ya pondre su foto a un costado del blog solo es para que se den una idea de los personajes:)
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-¿Era Daniel con quien te vi? – me pregunto Mariana en su habitación, mejor dicho me interrogo.
-Si, era el –
le respondi calmada.
-¿Nada mas? –
me pregunto decepcionada. – Victoria te conozco desde hace mucho, hubo algo
mas, ¿te beso?
-No. – sone
como decepcionada. – y la verdad que no hubo nada mas, solo me llevo a comer y
fue todo.
-¿Por qué te
llevo a comer? – me prgeunto curiosa.
-Me encontré
con Teo en un mal momento, es un cinico de lo peor se atrevio a hablarme
después de lo que sucedió. – le conte a mi amiga, empeze a llorar. – es un…
-Imbecil –
completo Mariana al quedarme sin voz, me abrazo, necesitaba ese abrazo – Vicky,
lo que sucedió fue horrible y se que ya no has vuelto a confiar en ninguno
chico después de eso, pero tengo el presentimiento de que Daniel quiere algo
contigo.
-Me defendió.
– agregue. – no hablamos mucho, no creo que le interese. El es… guapo y
misterioso, yo soy lo contrario, mírame. Soy normal, común, mi cabello, mi
ropa, mis ojos… - me callo con la mirada. – ya no quiero que me hagan daño.
-No lo hara,
solo dale una oportunidad.
-El no se
acerca a nadie, aunque todos se le acercan a el – observe. – lo mio fue solo un
golpe de suerte, una casualidad, es todo.
-Como digas.
– rodo los ojos. – pero cuando te bese quiero ser la primera en saberlo.
-¡Mariana! –
exclame.
Comenzamos a
reir. No creo que eso sea posible.
Las semanas
siguientes en la escuela todo siguió igual, clases, aburrimiento, biblioteca,
debates, ni una palabra por parte de Daniel, Teo no me miraba y para mi mejor,
lo de siempre. Solo que había un cambio, Alicia me miraba diferente, como un
bicho raro, por Dios soy su hermana, no me lo tenia que hacer notar.
-Espera –
otra vez me había topado a Daniel en la biblioteca, otra vez se decidio a
hablarme.
-Hola – lo
salude. - ¿Ocurre algo?
-No
exactamente – bueno eso me confundio. – necesito que me hagas un favor, bueno
no es un favor exactamente mas bien es una especie de cita. – mi corazón se
acelero, una cita.
-¿Que?
-Si, eso… he
visto que te gusta leer, habrá una inauguración de una librería nueva en la
ciudad, el sábado. – Me estaba invitando a salir – habrá el lanzamiento de
algunos libros, no se, ¿te gustaría ir conmigo? – me pregunto. No le respondi –
podríamos ir a comer después de eso, si no quieres…
-¿A que hora
pasas por mi? – le pregunte antes de que se arrepintiera.
-¿A las dos
esta bien? – asentí conteniendo una sonrisa. – de acuerdo, nos vemos hasta el
sábado, es mi numero para que me pases la dirección. – me tendio un papelito
con su celular y siguió caminando.
¡WOW! Esto si
que es raro. ¡Tengo una cita con Daniel!, ¡Tengo una cita con Daniel!, ¡Tengo
una cita con Daniel!, ¡Tengo una cita con Daniel!...
-¡AAAHHHHHH!
– no pude evitar soltar un grito de felicidad.
Sonrei sin
saber muy bien porque, creo que Mariana tenía razón, era hora de volver a
confiar.
Solo ella
sabe lo que sucedió y no tengo intenciones de que alguien más se entere. Tenia
que contarle a Mariana.
Llegue a mi
casa con una enorme sonrisa, mis papas no estaban dejaron una nota que decía
que la comida estaba lista, que la recalentaramos; pase directo a mi habitación
para escribir en mi diario.
Querido diario:
No se ni por donde empezar. Te he
tenido muy abandonado pero es que le verdad no había nada digno que contar,
hasta hoy.
Daniel, el chico de quien te hable me ha
invitado a salir. Increíble pero cierto, como le diría que no si me ha ayudado,
estoy mas emocionada de lo que jamas crei, es genial. Solo es una cita, somos
amigos, eso creo. Amigos, vaya descripción, siendo sincera ni a conocidos
llegamos, no se absolutamente nada de el, y aun asi acepte su invitación,
espero no decepcionarme. O decepcionarlo. Aun sigo creyendo que hay algo raro
en el, otra cosa que espero es poder comprobarlo, quiero ayudarlo asi como el
me ha ayudado a mi, no se me olvida que aun le debo un favor del tamaño del
mundo.
Cerre mi
diario y lo guarde en el mismo lugar de siempre. Esperaría el sábado con ansia.
La cena
siempre transcurría normal, entre platica y platica, lo que pasaba en la
semana.
-Papa – lo
llame aprovechando que Alicia se levanto de la mesa – este sábado habrá una
inauguración de un librería, me invitaron a ir, ¿puedo? – le pedi permiso.
-¿Con quien? –
justo ahora que quiero que pase las cosas por alto me pregunta.
-Es una amigo
papa, nada de que preocuparse.
-Siempre me
preocupare por mis princesas, cielo. – cuando mi papa se lo proponía podía ser
muy cariñoso. – sobre todo si es un chico.
-Iremos a una
biblioteca, no es nada del otro mundo.
-¿Llegaras
para cenar? – decidio intervenir mama, sonrei por dentro entro en el momento
adeacuado.
-Supongo que
si, no creo que nos lleve mas de un par de horas. – me encogi de hombros para
restarle importancia.
-Te esperamos
para cenar – me concedio papa, lo bese en la mejilla antes de subir a mi
habitación.
Ya tengo el
permiso, eso lo puedo tachar de la lista. Ahora el problema seria que Daniel
pasara por mi, aun no quiero que mis papas lo conozcan, mucho menos que Alicia
se entere, algo se me tendrá que ocurrir.
-Mariana, te
tengo que contar algo muy importante. – le dije durante el receso.
-Cuentalo,
aunque tu cara de emoción me lo dice todo. – observo, a eso me refiero con
perceptiva.
-Daniel me
invito a salir – dije sin hacérsela mucho de emoción. - ¿puedes creerlo?
-Vaya
sorpresa que te tenías guardada. – mi dulce hermana escucho, perfecto.
-Nadie te
invito a la conversación Alicia, mejor vete. – le dijo Mariana, siempre tan
impulsiva.
-No era mi
intención divulgarlo – hable yo para calmar los animos. – solo me invito y ya.
– conclui para no armar un escandalo.
-Estas muy
equivocada si crees que te tomara en serio – me dijo con desden.
-No espero
eso – admiti despertando a la realidad. – aun asi me sigue dando igual lo que
pienses.
Con eso último
se alejo. No me gusta pelear con mi hermana, a pesar de todo sigue siendo mi
familia. Daniel era igual que siempre, callado al fondo del salón, sin ser
conciente de lo que sucede a su alrededor, o por lo menos es la impresión que
me da. A veces lo encontraba mirándome a hurtadillas desde su lugar, con una
sonrisa a penas perceptible en su rostro. Como me gustaría que eso cambiara, me
alegro que soñar no cueste nada.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Capitulo 5
Hola aqui reportandome y asi, despues de bastantes mesesillos aqui estoy.
Traigo un nuevo capitulo, hace tiempo que no actualizo este ni mi otro blog asi que aqui... bueno leeanlos y siganlos:) los amare mas y se me quitara la semi-depresion que me cargo:)
Traigo un nuevo capitulo, hace tiempo que no actualizo este ni mi otro blog asi que aqui... bueno leeanlos y siganlos:) los amare mas y se me quitara la semi-depresion que me cargo:)
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La música se
ecuchaba a una calle de distancia, con un ritmo pegajoso.
-Vamos, Vicky
no será tan malo, te ves espectacular, a todos los chicos se les caera la baba
y las chicas te envidiaran.
-Eso me temo.
-Te cargare
si no entras. – me advirtió.
Resignada,
baje del auto para entrar a la fiesta. Aquí vamos. El ambiente dentro era de
excitación pura, todos bailaban, algunos tenían en sus manos vasos con cerveza
– no creo que tomen refresco – otros preferían ir al área de fumar, no veía a
nadie sentado.
-¿Esta
genial? – la voz de Ana me sobresalto. - ¿Victoria? ¿Eres tú? – asentí con un
poco de rubor en las mejillas. – te ves genial, ni te reconoci.
-¿Estas
segura que te quedas aquí? Bailar no es tan malo.
-Si, no se
preocupen. Vayan a divertirse, ya vere que hago.
-Si necesitas
algo me llamas al celular.
-Si mama, yo
lo hago.
En cuanto se
fueron alguien se me acerco la persona que menos quería ver.
-Hola,
preciosa, crei que no vendrías a una fiesta jamas. – ni me voltee a verlo,
preferí levantarme de mi lugar para evitar problemas. No iba a aguarles la
fiesta a mis amigas, no era justo para ellas. – espera, vamos hay que hablar. –
me jalo del brazo antes de que avanzara mas. Me di la vuelta para verlo, al ver
su sonrisa quise… golpearlo, no soy una persona violenta pero el entre todas
las personas, es la única que saca lo malo de mi.
-No hay nada
de que hablar, obtuviste tu premio de la estúpida y santurrona hermana de
Alicia, déjame en paz. – hable lo mas claro que pude, conteniendo las ganas de
golpearlo.
-No te
conocía ese carácter princesa – se burlo de mi usando ese sobrenombre que
utilizaba siempre para referirse a mi, antes me parecia lindo ahora me da asco.
- ¿no me digas que aun recuerdas la fiesta pasada? – no le respondi. – bueno,
lo que sucedió después.
-No sucedió
nada. – Le corte tajante – cumpliste tu estúpida apuesta, ya déjame en paz ve a
molestar a otra.
Me aleje de
el, no quería ni pensar su nombre.
-No creo que
hayas dejado de pensar en mí – me acomodo a mi paso – se que aun piensas en mi,
aun me gustas Victoria.
-Pues a mi no
me gustas Teo – le respondi encarándolo – y no se como me llegue a interesar en
ti, si no eres nadie, te dedicas a jugar con las chicas sin medir las
consecuencias, - sonrio con cinismo. – si esto te causa risa no quiero esperar
para ver cuando todo se te regrese, va a haber alguien que te hara lo mismo y
cuando eso suceda voy a estar a ahí para burlarme. – le dije sin escrupulos.
-Nadie me
habla asi en mi propia cara. – me tomo del brazo del brazo con brusquedad. – Mira
niña, te hago el favor de fijarme en ti… - bufe.
-Como si yo
quisiera que lo hicieras, te acabo de repetir hasta el cansansio que me dejes
de molestar y tu eres quien sigue insistiendo. – me empezaba a lastimar. Sua
agarre era muy fuerte no me podía soltar.
-Dejala ya –
esa voz, me voltee para verificar si mis oídos no me engañaban.
Daniel vino a
la fiesta, vaya sorpresa.
-Ella no
quiere que la toques, no quiero armar un escandalo dejala ya. – le dijo con voz
serena, pero con ese toque de amenaza.
-Tu no eres
nadie para decirme que hacer. – aproveche y me zafe.
-Quiero que
te alejes – le dije antes de irme.
Contenia las
lagrimas que luchaban por salir. Sabía que venir a esta fiesta no era buena
idea.
-¡Victoria,
espera! – oi la exclamación de Daniel por encima de la música. Camine mas
rápido a la salida de aquel lugar. – no te vayas. – me sostuvo del brazo antes
de que saliera. Fue… raro.
-Necesito
salir, no quiero estar más aquí. – le dije con la voz quebrada.
-¿Te llevo a
algún lugar? – me pregunto. Asentí. – vamos, mi auto esta por aca.
No me importo
que Daniel fuera un desconocido para mi, en ese momento solo deseaba salir de
aquí.
-¿A dónde
quieres? – me pregunto abriéndome la puerta del copiloto.
-¿Qué hora
es? – pregunte.
-Ya casi van
a ser las once – me repsondio encendiendo el auto.
-Tengo hambre
– hable - ¿Habra un Mcdonalds cerca? – pregunte.
-Encontraremos
un lugar.
Pasamos
varias calles pero muchos negocios de comida ya estaban cerrados, después de
quince minutos encontramos un bendito Mcdonalds. En cuanto entramos pedi una
hamburguesa doble, un refresco de manzana y unas papas fritas, mi orden estuvo
lista en un minuto. Daniel pago, aunque yo ya tuviera el dinero en la mano.
Supongo que aun quedan algunos caballeros en el mundo. Nos sentamos en una mesa
vacia para que pudiera comer.
-Veo que
tienes hambre. – observo cuando le di una mordida a mi hamburguesa.
-No había
cenado y esa discusión absorbio mucha de mi energía – admiti dándole otra
mordida.
-Me has
soprendido. – dijo de repente tras unos minutos de silencio.
-¿Tan rara
soy? – le pregunte dándole un sorbo a mi refresco.
-No me
referio a eso – no dije nada a la espera de una respuesta – otra persona en tu
lugar estaría llorando o embriagándose, tu me hablas de una manera tan serena
que me cuesta creer que hace como media hora tuviste una discusión, me
sorprendes. Estas aquí comiendo como si
nada, ingiriendo una gran cantidad de carbohidratos algo que ya hubiera vuelto
loca a cualquier chica.
-Que lastima
que no sea como “cualquier chica” – alze los dedos marcando las comillas en el
aire. – si tu crees que estoy bien o que en cualquier momento no me echare a
llorar, estas muy equivocado; creo que de eso es de lo que mas tengo ganas. –
susurre cabizbaja.
-Nunca dije
que te sintieras bien – levante mi cabeza. Sus ojos estaban demasiado cerca y
por primera vez habia algo en ellos, aparte de esa tristeza. Curiosidad,
sorpresa, puedo jurar que hasta los vi mas verdes, querían descubrir algo pero
no identifique que.
Después de
eso no hubo mas que un silencio que ninguno de los dos se atrevio a romper, aun
asi no era nada incomodo. Termine mi hamburguesa, papas y deje un pequeño sorbo
de refresco en el vaso. De nuevo me abrió la puerta del copiloto, me sonroje
sin saber la razón, no era una reacción que me sucediera seguido.
-¿A dónde
quieres que te lleve? – justo cuando dijo eso recordé que Mariana aun estaba en
la fiesta.
-¡Rayos! –
Exclame – mi amiga aun sigue en esa fiesta, tengo que regresar, llevaba de
vuelta por favor.
-¿Y si te
vuleves a topar al tipo? – su voz se endurecio, un cambio a penas perceptible
pero ahí estaba.
-No se, solo
entrare la buscare y… - vi que Mariana estaba parada fuera con una cara de
pocos amigos. – no creo que sea necesario, gracias por la ayuda. – le agradeci.
– si algún dia necesitas algo no dudes en pedírmelo. – asintió.
Baje del auto
con cuidado, puede que llevara tenis pero aun asi traía una falda puesta, algo
peligroso para mi.
-¿Llevas
esperando mucho tiempo? – le pregunte con culpabilidad.
-No me
respondes el celular, me preocupaste por un momento, pero ahora veo que no
andabas nada perdida. – inquiero con malicia y esa sonrisa de: “tienes que
contarme todo”.
-Creo que mi
celular se quedo sin batería y vámonos ya, no quiero estar aquí.
-Claro, vamos
aun tienes mucho que contar.
Rode los
ojos, salgo de un problema y entro en otro.
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