lunes, 11 de febrero de 2013

Conociendo a la autora! (YO)

Hola, espero que todas esten bien!:) tengo una pregunta bien importante que hacerles:

¿ALGUNA VEZ SE HAN SENTIDO FUERA DE LUGAR? 

SI la respuesta es SI vayan al boton de... jajajXD no se crean, pero ahora si en serio ¿que me responden?

Quiero decir, muchas veces me quede pensando por las noches, durante clases, cuando como o en cualquier momento del dia, ¿ENCAJO EN SERIO EN MI ENTORNO? Me da cierta tristeza responderme, por que sinceramente me responderia que NO! 

Les contare algo... 

Cuando tenia 7 años, acababa de empezar la primaria. Me sentia bien, me gustaba ir a la escuela, (cosa que actualmente no sucede mucho que digamos), paso el tiempo cuando hasta que llegue al final de esta y de paso a la secundaria, mi primer año me senti toda ñoña no conocia a nadie y la verdad es que era mas timida e introvertida, en la primaria muchos me decian cosas, siempre he tenido complexion de fideo, mesa, palo, etc. Ese siempre ha sido mi trauma, brazos delgados, piernas delgadas, nada por delante y nada por detras:( Mis dientes estaban desastrosos, ahora han mejorado gracias a la ortodoncia; de las pocas cosas rescatables es mi cabello, demasiado liso que no es necesario plancharlo:) 

En la secundaria con apenas 13 años me gustaba un chico, ¿Saben que paso? Por todo un año el no sabia que existia, comenze a juntarme con la bolita de los desastrosos del salon (todos los que se sientan hasta el fondo), al finalizar ese año me agrego a Facebook, ya se imaginaran mi cara de WOW!! cuando comence 2 de secundaria me pusieron los brackets, mis dientes se han ido enderezando de manera genial! este chico cuyo nombre omitire se fue acercando mas, hasta que termino segundo y cha, cha, cha... chan!! consiguio mi celular, y a eso de las dos de la madrugada me mando un mensaje diciendo que Eclipse (si, de la saga crepusculo) era de las mejores peliculas y que si queria ir a verla con el, cosa que nunca sucedio. Me pidio por mensajes que si andaba con el, le dije que no y me arrepenti como no tienen una idea. 

Regrese para 3°, ultimo año. que mas me quedaba, ser amigos!!!!!! Por supuesto que me arrepenti, y mucho pero a veces hay que darle vuelta a la hoja. Despues anduve con un chavo que sinceramente no me gustaba y lo peor fue que tiempo despues descubri que si sentia algo por el!:( 

Suelo ser insegura con esto de los sentimientos, ahora en la prepa me he topado con unos amigos de primaria y me dicen: "Nembre, Melissa era bien callada", osea he cambiado sin proponermelo, bueno solo me propuse un poco. Tengo esas personalidades un poco bipolares que saco dependiendo la situacion. No solo escribo esto para que me conozcan un poco mas, sino tambien para que vean la forma en que la historia esta escrita, siempre trato de plasmar algo de mi en lo que escribo:)

En la prepa ya es todo totalmente diferente, actualmente salgo con un chico:$ me gusta algo y hay que darle una oportunidad, me hace reir, compartimos gustos y asi!

Bueno estas son algunas de mis curiosidades... 



Me llamo Melissa Hernandez Flores

Ya voy a terminar la prepa

Estuve en porristas un año


Me defino como timida y extrovertida, lo se algo extraño

Mis gustos musicales y literarios varian mucho, luego se daran cuenta

Mi amiga Vero fue la que me impulso a hacer este blog!

Me he dado cuenta de que asi naci, por alguna razon soy asi y si alguien me aprecia (como los amigos) o quiere salir conmigo (como este chico del que les hablo) es por ser yo!:') No tengo el autoestima hasta los suelos pero tampoco me creo Miss Universo :P 

Les digo esto para que sepan valorarse, que nadie las cambie, que si cambian sea por ustedes. Esa persona especial llegara cuando menos se la esperen, ya lo veran!:) Si se dan cuenta en las fotos se ve un cambio, jaja es cuando me arreglo!:$



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Hablando del blog, tardare un poco mas en actualizar es por eso que les dejo este adelanto. 







No dijo nada, solo me miro sin expresión alguna en el rostro. Yo tambien guarde silencio esperando que el hablara.

-¿Siempre eres tan optimista? – me pregunto con la misma expresión. – siempre me dicen que llego el momento de dejarlo atrás, ¡no se dan cuenta que no puedo! ¡que no es asi de facil! – exclamo poniéndose de pie.

-Yo… lo-lo siento, no quise que… tu t-te pusieras asi. – me puse de pie y tome su rostro entre mis manos. – no se que hacer para que te sientas mejor, no se…

El beso me tomo desprevenida por completo, pude quitarme y darle la bofetada de su vida, si embargo hice todo lo contrario, le segui el beso. Timido y pausado, como si se probara a si deseara que en algún momento lo diera por terminado. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Capitulo 10

Hola a todos, aqui les vengo a dejar una entrada nueva, agradecer que me sigan leyendo y cha, cha, cha, chan... ESTE BLOG YA TIENE SU PRIMER PREMIO!:) Osea que eso me pone super feliz, me tome un tiempo para publicar; tengo tarea pero es para la proxima semana, tambien he publicado en mi otro blog! aun costado de este esta la direccion:D 

Quiero darle las gracias a una de mis fieles lectoras, Stephanie Black, por el premio. Te lo agradecere siempre y te aseguro que no lo olvidare nunca! Si le dan click a su nombre podran ver su blog, no pierden nada con pasarse y seguirla:$ ya lo he leido, lamento no poder comentarte pero pronto veras mis comentarios!! te sigo.

Bueno, este es el premio: 



Me llamo Melissa, algunas personas me dicen Melifer, otras Meli o Mel, mi segundo nombre es Fernanda de ahi la super combinacion de nombres (sarcasmo). 

Gracias por el premio, lo colgare en seguida:) y creo que el personaje de Armando aun no lo he colgado, pfff... tambien lo hare, lo olvide traigo demasiadas cosas en mi cabeza!!

Ahora les traigo una nota importante, estuve leyendo un libro es de una nueva escritora y vale la pena leerlo se los aseguro, en este momento y hasta el viernes pueden descargarlo gratis, se llama "Los Cuatro Puntos Cardinales", es un libro lleno de secretos y fantasia, amor y odio, te transporta y no quieres salir, vale la pena. 

Los4PC <--- si le dan click aqui iran a su pagina en facebook, hay la autora ira revelando detalles sobre la saga. 

LOS4PC <--- Esta es la pagina oficial en la web, hay muchas curiosidades y concursos! 

Este es mi Facebook por si quieren contactarme, contarme algo, que recomiende sus historias:) 


Tambien les dejo el correo oficial ---> melifer.951108@gmail.com

Ahora si les dejo el capitulo, ojala les guste!!


-*-*-*-*-*-*-*-*-* 

-Me encanta que seas mi profesora, es tan fácil todo contigo aquí. – me adulo Armando después de la clase.

-Gracias, pero tambien date crédito, sino quisieras aprender nada estar aquí seria en vano, quieres aprender. – eso lo daba por hecho, mi nuevo amigo hacia esfuerzos del tamaño del mundo para entender esta materia. – ¿nos vemos mañana? – le pregunte para cersiorarme.

-No puedo, mañana tengo juego, otro dia nos ponemos de acuerdo, hasta luego Victoria. – se despidió.

Recogi mis libros para guardarlos en mi mochila, hoy habia evitado las miradas de Daniel; no es que no me gustara que me mirara pero quiero saber porque precisamente a mi, habiendo chicas mas bonitas, divertidas, sociales… ¿Por qué precisamente a mi? dudo que encuentre respuesta.

Suspire y me levante de mi lugar, la biblioteca, mi refugio personal, con esa frase se solia burlar Mariana.

-¿A dónde vas? – me pregunto Daniel apegandose a mi paso.

-Supongo que a mi casa. – le respondi tratando de no sonar sarcástica.

-¿Estaras ocupada este viernes? – me pregunto un poco mas bajo.

-No voy a estar ocupada. – le respondi, me gano la debilidad. - ¿Por qué me preguntas eso? ¿Quieres otra cita? – otra vez me gano mi boca y peor aun mi sarcasmo.

-Podria decirse que si. – vaya respuesta que me dio. - ¿Nos podemos ver en el parque de la vez pasada? – cuando apenas iba a abrir la boca para hablar, me interrumpio. – voy a estar ahí a la salida de la escuela esperando, si no quieres ir esta bien.

Otra vez me dejo con cientos de preguntas revoloteando libremente en mi cabeza, siempre me hacia eso.


Querido diario:

No se que me este pasando, bueno si se que me pasa hasta tiene nombre: Daniel. Es decir, me preocupa y a la vez me da igual, me gusta y no me gusta que me oculte cosas, cuando mi hermana habla de el como si fuera un premio me da esa sensación de querer golpearla con lo que tenga a la mano, en fin lo odio y lo amo, si lo admito soy una idiota a la que le gusta un desconocido, eso ya que claro.

Esto es el asunto importante: mañana después de la escuela me cito en un parque, no esta tan lejos de mi casa ese no es el problema, sino que… no se si me dejara con mas dudas de las que tengo respecto a el o decidirá a revelarme algo de lo que lo trae tan mal, ¡Por Dios lo vi salir de un consultorio Psiquiatrico! ¿Qué tan mal esta para que necesite ese tipo de ayuda? No me importa que tome medicamentos, es lo de menos lo que me preocupa es la razón, cuando quiero dejar las cosas claras con el siempre me gana la debilidad, esos ojos… ¡pfff! No se si ir, no se que esperar.

Cerre mi diario con desesperación si saber que haría mañana.



Viernes por la mañana. Aquí estaba yo alistándome para escuela, me calze mis converse para bajar y desayunar algo, Alicia ya se había ido, solo quedábamos mama y yo, papa salio de viaje y regresaría en dos semanas.

-Nos vemos mas tarde mama. – me despedi de ella con un beso en la mejilla antes de salir de casa.

Aun seguía indecisa sobre la invitación de Daniel, no quiero ir para que se salga por la tangente como las demás veces, soy demasiado curiosa lo admito pero necesito saber lo que oculta, porque estoy segura que algo oculta, para lograr entenderlo.

¿Desde cuando me intereso de esta manera por alguien?   

Desde que te enamoraste. – me respondieron mis pensamientos.

Quizás yo tambien necesite terapia, esto de que mi propia cabeza me responda no creo que sea muy normal. Baje de mi carro con pereza, cuando me estacione caminando con la misma pereza a mi primera clase, la que comparto con Daniel.

El dia paso sin contratiempo alguno, excepcionando las miradas de Daniel en ciertos momentos del dia, todo fue normal hasta que llego la salida.

-Te estare esperando. – Daniel solo se acerco para susurrarme eso al oído e irse dejándome totalmente aturtida.

Vaya que tiene cierto control sobre mi porque cuando llegue a mi casa aun revolotaban sus palabras dentro de mi cabeza.

-Te noto distraida Vicky, ¿sucede algo? – me pregunto mama durante la comida.

-Nada mama, estoy bien. – Alicia no estaba con nosotros, creo que lo de distraída si es cierto. 

- ¿y Alicia?

-Fue a comer a casa de una amiga. – asentí, ya se me hacia raro que se haya ido temprano, ahora que me doy cuenta ni la vi en la escuela.

-Mama, ¿Puedo salir un rato? – le pregunte sin pensarlo, fue un impulso. – llegare antes de que oscurezca. – le asegure.

-No llegues muy tarde. – asentí con una sonrisa, amo a mi madre.

No usaría mi auto cuando el parque esta a unas cuantas cuadras de distancia de mi casa, no se que me esperar cuando llegue al parque, ojala sea algo bueno.

Camine con lentitud el camino que de memoria me se, cuando Alicia y yo eramos mas pequeñas nuestros padres solian traernos aquí, en esos tiempos aun nos llevábamos bien nos gustaba mucho el subibaja, los columpios mas. Siempre les decían a nuestros papas que tenían unas niñas hermosas, ambas nos cohibiamos y decíamos: “gracias” muy bajito, ahora es lo contrario si a mi hermana alguien llega y le dice eso dira: “Gracias, ya lo sabia”. En fin, fueron otros tiempos.

Estaba sentado en la banca bajo un árbol, el ambiente se sentia tan calmado y en paz, no creo que durara mucho asi.

-Hola. – lo salude sentándome a su lado. – después de todo me decidi y aquí estoy, ¿Qué quieres contarme? – fui al grano.

-¿Siempre eres asi de directa? – me pregunto sin levantar la vista del suelo.

-Usualmente.

-La verdad solo quiero estar contigo. – me hizo caminar veinte cuadras por esa frase, si no decía algo mas en diez segundos me iria. – no se como decirte que… bueno, me gustas, aunque eso ya lo sabes.

-Si, pero no entiendo porque. – esa duda siempre la he traido en la cabeza.

-Por ser tan tu. – levanto su mirada, sus ojos estaban verdes y apagados. – me gusta que no te miedo ensuciarte, eres sencilla, tu forma de ser conmigo me sorprendio desde el primer momento todavía sucede eso. – sonrei un poco al oir eso, nunca nadie me ha dicho eso. – eres muy hermosa, puede que lo niegues pero no es mentira.

-Gracias, nadie nunca me había dicho eso. – le agradeci de corazón.

-Me sorprende, yo te lo diría todos los días con tal de estar contigo unos minutos. – ahora fui 
yo la sorprendida. – de todas maneras quieres saber algo mas o ¿me equivoco?

-Quiero saber quien eres. – dije sin medir mis palabras como es constumbre. – no lo tomes a mal, me agradas y todo eso, pero no puedo fingir que no te sucede nada.

-La mirada dice mas que mil palabras. – repitió mis palabras de hace tiempo.

-Exacto.

-¿Qué te dice la mia?

-Cuando llegaste crei que serias como los demás chicos, engreído, pretencioso y sociable, - admiti soltando una corta y amarga carcajada. – todo eso cambio cuando te presentaste al resto de la clase, fue tan monótono, gris de ahí a que te sentaras al fondo ignorando a todos, me hizo cambiar seriamente de opinión. – respire profundamente antes de continuar. – los días fueron pasando y te veias exactamente igual, me gustan mucho tus ojos y me gustarían mas si no estuvieran tan tristes siempre. El dia que me dieron el balonazo mama me hizo ir al hospital, estuve explorando por ahí cuando te vi salir del… psiquiatra. – era momento de sincerarme, espero que el piense lo mismo.

-Siempre he odiado los hospitales. – repitió las palabras de la enfermería. – no estoy loco, eso creo.

-Nunca dije eso. – aclare. – Obviamente si estas ahí es por alguna razón y la verdad es que si quiero saberla, no tiene nada de malo necesitar ayuda, todos en algún momento tendremos algo que no podremos superar por si solos.

-Mi caso es diferente. – me diría la verdad, confía en mi. se levanto las mangas de su playera, mis ojos se abrieron de sorpresa había cortes en sus muñecas eso quería decir que… - Cai en depresión después de la muerte de mi hermano y de mi novia, yo iba conduciendo ese dia cuando no vi la señal de curva y…

-Lo lamento. – tome su mano, que mas podía decir. – no se que decirte para hacerte sentir mejor, no creo que haya nada que pueda hacer.

-Cuando desperté en el hospital y me entere de la noticia me quise morir. – confeso avergonzado. – y lo intente, no es la primera vez que lo intento. – repaso las marcas con sus dedos. – amaba a mi novia, hicimos planes para un futuro deseaba casarme con ella después de terminar con nuestras carreras y murió por mi culpa. – quise decir algo pero no me salían las palabras. – mi hermano, ese dia mama no pudo pasar a recogerlo de la escuela asi que lo hice yo, si no hubiera ido conmigo estaría vivo. Mis padres no querían perder a otro hijo, asi que decidieron internarme en un centro especializado para ayudarme. – si yo odio los hospitales y mi razón me parecia grande, al saber porque Daniel los odia lo mio parecia juego de niños. – No fueron mis mejores días, me negaba a hablar e incluso volvi a intentar el suicidio, pero no me funciono. – siguió con su historia. – luego comprendi que realmente, eso no me libraría del dolor, siempre lo iba a sentir y arrastraría a las personas que amo conmigo.

-¿Es por eso que vas al psiquiatra?

-Si, me ha ayudado pero me da miedo dejar ir todos los recuerdos tengo temor de olvidarlos. 
– es comprensible. – tomo medicamentos, pero parecen no ser suficientes; hace un par de meses Sali de ese lugar, me dieron de alta. Ya era tiempo de readaptarme a mi vida nuevamente, eso dijeron a mis padres. – sonrio con amargura. – mi vida ya no será la misma.

-A nadie le gusta olvidar los buenos recuerdos, estoy segura que guardas muchos de ellos aquí. – puse mi mano en su pecho del lado de su corazón. – Es mejor recordarlos como las buenas personas que fueron, no te martireces haciendo tormentas en vasos con agua, si ellos te ven desde alla. – señale el cielo. – te aseguro que quisieran golpearte por ser tan tonto y haber cometido tantas estupideces. – eso fue lo mismo que me dijo mama cuando mi abuela murió, yo la amaba mucho y asi seguirá en mi corazón. – todavía no es tu tiempo de reunirte con ellos, no quieras adelantar el proceso. – le adverti, ganándome una risa mas natural por parte de mi acompañante. – me estas diciendo que tu vida esta vacia, ha llegado el momento de volver a llenarla, ¿no crees? 

miércoles, 23 de enero de 2013

Capitulo 9

Hola, ya he visto sus comentarios y gracias por hacerlo, en serio que si gracias a ustedes la verdad que he escrito mejor, ademas de que me ayudan a desestresarme.

Entre a la escuela el lunes, es miercoles y los profes me traen corriendo. No imagine que fuera tanta tarea, termine la de ingles, llevo la mitad de filosofia y todavia no empiezo la de sociales, sin contar la de calculo! y para acabar etimologias no es tan divertido como imagine:(

En fin, quise publicar porque estoy segura que hasta la proxima semana y si bien me va publicare!!:(  gracias por su infinita paciencia las amare mil!!

Hoy conoceremos a otro personaje, espero que juegue parte importante de la historia aun no lo se bien. Recuerden que escribo la historia nuevamente! plis comente y recomienden el blog! 

el es el nuevo personaje!


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-Mama estoy bien, en serio. – mi madre había insistido en fueramos al medico, algo  a lo que me opuse totalmente y sin poder evitar aquí estaba sentada en la sala de espera.

-Solo es para cersiorarme de que no ha pasado nada mas grave. – me dijo por doceava vez. – solo a ti te pasan estas cosas de golpearte con las pelotas Vicky.

-Por lo menos el equipo gano. – bromee. Mi mama no pudo evitar reírse, ella sabia tan bien como yo que mi cabeza es un iman de balones.

El medico me llamo, me levante con desgana. Venir al medico era lo mismo de siempre: contar la historia, se reiría internamente por lo que sucedió, me recetaria algo para el dolor, a pesar de no tener dolor alguno y fin de la consulta. Creo que soy adivina porque todo se cumplio al pie de la letra.

-Ves mama, estoy perfectamente, me receto lo de siempre por si tenia dolor. – le di la receta.

-Espera aquí, ire a ver si en la farmacia hay de este medicamento.

Me recargue en un corredor para esperarla, esto llevaría tiempo, mi mama suele perderse en este tipo de lugares, a veces podía llegar a ser distraída. Comencé a caminar por el hospital, no es que me llamara la atención pero no había nada mas que hacer y quedarme en un solo lugar me ponía ansiosa, un poco.

Daniel. Resople, siempre esta en todos lados. Iba saliendo de una consulta al parecer, pensé en acercarme pero se fue tan rápido que ni tiempo me dio de reaccionar. Lei el letrero que colgaba de la puerta con sorpresa: PSIQUIATRIA. El me dijo que ya había estado demasiado tiempo en un hospital, sin embargo, no me dijo el porque. Respire profundamente, no tenia porque hacerme conjeturas, aun asi en mi cabeza ya empezaban a formarse ideas.



-¿Victoria? – me pregunto un chico desconocido a la salida de la escuela. – seguro que no me recuerdas, salía con tu hermana.
Eso lo explicaba todo, no podía recordar a todos los chicos con los que mi hermana salía, en eso tenia razón el desconocido.

-Armando. – me tendio su mano.
Bueno, se veía amigable. Estreche su mano con una pequeña sonrisa y la solte casi al instante.

-¿Necesitas algo? – le pregunte, creo que me oi un poco directa pero suelo ser desconfiada de personas que no conozco, bueno solo había una excepción.

-¿Sabes de ingles? – me pregunto con vergüenza. – se aproximan los exámenes, no quiero reprobar la materia.

-Bueno, no soy bilingüe pero algo se. – le sonrei con mas confianza. – quieres que te ayude.

-La verdad es que si, estoy seguro que no me recuerdas pero yo te vi en algunas ocasiones, - a esto me refiero a distraerme con facilidad. – además de tu ayuda, me gustaría tratarte mas, no se, ser amigos.

-Me agradaste. – admiti con una sonrisa. – empezamos cuando quieras.

-¿Puedes mañana después de la escuela? – me pregunto con mas confianza.

-Nos vemos mañana después de la escuela. – me despedi de el y subi a mi auto.



-I will study… - pronuncie con lentitud. – yo estudiare, recuerda que el will es un auxiliar para el futuro.

-Asi nada más. – afirmo incrédulo, asenti. – he aprendido mas en esta hora que en los semestres anteriores.

Me rei, es inteligente que se tarde en absorber las ideas es otra historia.

-¿Nos podemos ver mañana a la misma hora? – me pregunto dudoso.

-Por ser un buen alumno, si. – además que no tengo nada mas que hacer en mi casa, dije para mis adentros. – me tengo que ir, nos vemos mañana.

Me despedi y Sali de la biblioteca, a la que por primera vez le di otro uso.

-Victoria. – después de casi una semana me habla, vaya milagro.

-¿Necesitas algo? – mi voz salio mas seca de lo que espere, no me arrepentí aun asi.

-Que agresiva. – me observo con detenimiento. – la verdad es que no necesito nada.

-Entonces me voy. – me di la media vuelta, refunfuñando de su falta de expresión.

-Siempre huyes de mi. – me igualo el paso con rapidez, lo ignore. - ¿Qué hacias con ese chico? – me pregunto fingiendo que no le importaba.

-Nada de lo que tengas que estar enterado. – le respondi con un poco mas de amabilidad, aun sin dejar mi seriedad. – yo no soy la que huye, tu eres el que se escapa siempre, como si temieras que fueras hacer algo de lo que te arrepentiras. – como siempre, hable de mas, pero ya era muy tarde para arrepentirme. – te has preocupado por mi, me confesaste que te gusto, no se a donde quieres llegar.

-Yo tambien quiero saber a donde quiero llegar. – me confio, otra vez esa mirada tan triste.

-Cuando lo descubras, me gustaría saberlo. – con eso subi a mi auto dejándolo estático en su lugar.


Querido diario:

¿Qué rayos me esta sucediendo con Daniel?  
Lo admito es guapo, misterioso, llama la atención, admitió que le gusto y aunque no quiera admitirlo a mi tambien me gusta, se ha preocupado por mi aunque hace semanas no me dirijiera la palabra nisiquiera para saludar y, ahora de buenas a primeras me pregunta quien es Armando, tampoco te he contado de el.

Armando es un ex-novio de mi hermana, Alicia el cual me pidió ayuda para una materia de la escuela, es muy agradable platicar con el, divertido y amable, con un sentido del humor que hace el peor de tus días en uno de los mejores, su felicidad es contagiosa.

Bueno, pues cuando terminamos la sesión a Daniel se le ocurrio preguntarme quien era el, no les respondi, ya que no tenia porque. Lo se, soy una terca de lo peor, pero no puedo ser como el: fingir que nada sucede cuando es todo lo contrario.

Cuando fui al hospital por ordenes de mi mama lo vi ahí tambien, salía de un consultorio psiquiátrico. Fue difícil no hacerme ideas de porque vaya, luego decidi que el no es mi asunto, no pide ayuda, siempre esta triste tratando de evitar a los demás que lo rodean, yo he visto su sonrisa, otro lado de el y me atrevo a decir que tuvo que pasar algo realmente terrible para que sea como es.

Lo peor es que no dice nada, ¿Cómo se puede ayudar a una persona que no dice lo que siente? ¿Qué prefiere aguantarse todo lo que sucede? O es demasiado bueno y no quiere que los demás sufran o demasiado masoquista, ojala que sea la primera.

Cerre mi diario; hace tiempo que no escribia en el, puede que muchas de mis ideas las diga en voz alta, por no poder controlar mi lengua todo el tiempo, pero mi diario era una cosa totalmente diferente, siempre que me aguantaba de hablar corria a contárselo. Desde niña que tengo un diario, escribo cosas que me han sucedido, que quisiera que jamas hubieran sucedido, cosas que me gustaría que sucedieran… en fin, muchas cosas. Tenia una cantidad enorme de tarea que si deseaba terminarla era mejor que la empezara ya; guarde mi diario en el mismo cajón de siempre, luego le buscaría otro escondite, reemplazandolo por los aburridos libros de la escuela.

-Odio matemáticas. – se quejo Mariana en voz alta, creo que toda la escuela la oyo.

-La escuela no tiene por que enterarse. – me rei. – aunque a mi tampoco, nunca me han gustado.

-Pero a ti todo lo de la escuela se te da mientras que a mi… bueno, digamos que mejor no digo nada. – ambas reimos. – lo malo es que los exámenes ya vienen, voy a necesitar ayuda… - batio sus pestañas un par de veces.

-Cuando quieras. – me encogi de hombros.

-No es por nada pero Daniel te mira. – fije la vista donde la tenia mi amiga y efectivamente ahí estaba Daniel, desvie la mirada para evitar que todos esos pensamientos acumulados vinieran a mi mente.

-Si, eso creo. – dije con fingida indiferencia. – tengo clase, nos vemos mas tarde.

Fue la excusa mas tonta que pude darle pero no tenia ganas de darle explicaciones, luego me preguntaría pero por lo menos tendría tiempo de inventarle algo bueno, no me gusta mentir, de echo creo que seria la primera vez que lo hago, pero al fin y al cabo el fin justifica los medios. 


sábado, 19 de enero de 2013

Capitulo 8

Hola chicas, chicos y asi! me alegro que este blog tenga cada dia mas vivistas y asi, ya vi a la nueva seguidora y a la chica que dejo su comentario me he pasado por tus blogs creo que en uno incluso comente! se nota que amas Crepusculo, eres de las mias!

Ojala les guste este capitulo! Recomiendenlo y comenten; las amare a 10000000 por hora:$


"Una mirada dice mas que mil palabras o por lo menos eso creo"





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-Eres tan diferente. – eso lo hubiera tomado como un insulto a no ser que dicho por el, parecia un halago. – creo que eres la primera persona que lo ha notado. Eres demasiado especial, quizás demasiado para mí.
-No lo creo. – sonrei y segui caminando. Daniel se amoldo a mi paso con facilidad. – tus ojos son hermosos para que siempre estén apagados, ¿Eso tampoco te lo han dicho? – le pregunte.
-No mucha gente como tú. – sonrio débilmente. – te invito a comer.
-De acuerdo, recuerda antes de la ocho. – asintió.
Fuimos a una pequeña cafetería, aun era temprano para ir a mi casa, habría mucho tiempo de sobra para hablar.
-¿Por qué me invitaste a salir? – le pregute cuando la camarera se había ido.
-Queria pasar tiempo contigo. – dijo mirando los trazos de la mesa con detenimiento. – la verdad no se porque me acerque a ti – admitió en voz alta. – mi intención cuando llegue a la escuela era no hablarle a nadie.
-Pues tu intención si que supiste llevarla a cabo. – comente. – todo en la escuela se preguntan quien es el guapo y misterioso chico callado del fondo del salón.
-No me gusta llamar la atención. – sonrio un poco mas.
-Ya somo dos. – estuve de acuerdo.
-Hay algo tan diferente en ti, no se porque los demás no lo notan. – medito consigo mismo mirándome fijamente. – creo que ni tu lo has hecho.
-No tengo nada que notar, porque no tengo nada de especial. – rebati. – solo soy la chica ordinaria de la preparatoria, de la que repentinamente todos quieren ser amigos en temporada de exámenes. – me rei con amargura.
-Eres mas especial de lo que pudieras creer, yo lo se. – mas rubor en mis mejillas. La camarera llego con la orden. – gracias. Hasta tu apetito es diferente al de las otras chicas.
-Nunca me privare de comer, cuando eso suceda el mundo se acabaría. – sonrio, una sonrisa mas sincera. – provecho.
Enrede mi espagueti con el tenedor para llevármelo a la boca, estaba delicioso.
-¿Por qué estas triste? – esa pregunta ya tenia buen rato dándome vueltas en la cabeza y al fin me atrevi a preguntársela. – Sino me quieres decir estar bien – me apresure a agregar.
-He cometido muchos errores, creo que todos los hemos hecho pero en algunos casos unos son mas fuertes que otros. – me respondio a medias; tampoco esperaba una explicación con lujo de detalles. – quiero creer que todos tenemos una segunda oportunidad, pero sigo sin creerlo.
-Creo que todos merecemos otra oportunidad. – acaricie el dorso de su mano. – tienes que creerlo, no se que hayas hecho, tampoco tienes que contármelo, aun asi puedes contar conmigo para lo que quieras. – le dio un ligero apretón a mi mano. – no eres malo eso es algo seguro.
-¿Cómo puedes estar tan segura? – me pregunto con escepticismo.
Solte una corta carcajada antes de constestar.
-Si te digo algo, ¿Te enojaria? – negó con la cabeza para que continuara. – tu mirada me dice que aparentas ser frio, distante para disimular ese dolor que sientes, esa tristeza… te digo que eres bueno porque nadie que aparente eso puede ser una mala, no puedes ser malo cuando vas a un albergue a donar cosas para la caridad. Eso no lo hace una mala persona. – conclui.
-¿Cómo sabes eso? – me pregunto anonadado.
-Yo tambien voy a veces a donar a la caridad, te vi por pura coincidencia. – me encogi de hombros. – no te sigo, ni te espio.
-¿Cómo sabes que hago eso para no sentirme culpable? – no había considerado esa posibilidad. - ¿si hubiera hecho algo malo eso no aliviaría mi culpa?
-Tienes una buena consciencia, entonces. – lo que me dijo no altero en nada mi opinión. – Ahora yo te pregunto, ¿tú crees que alguien sin culpa seria buena persona? Yo creo que no.
-Eres increíble. – dijo descargando su mirada directamente en mi. – piensas todo eso de mi sin siquiera conocerme, ¿Cómo puedes hacerlo?
-Tu mirada es diferente, dice mas que mil palabras. – sonrei, o al menos eso creo. 
 
Martes en clase de deportes, no se me daban tan mal pero soy iman para los balones, siempre terminan golpeándome la cabeza.
-¿Fueron a una biblioteca? – Mariana me paso el balón de futbol mientras le contaba de mi cita. – definitivamente son tal para cual.
-Pues, fue genial. Hablamos un rato, paseamos, me llevo a cenar. – le conte evitando algunos detalles. Lance el balón a otra chica. – es una buena persona. – asegure. – puede que le cueste confiar pero, no se, me gusta. – admiti.
-Eso yo lo supe desde el principio amiga. – me sonrio Mariana mientras bloquebamos para que no quitaran el balón a nuestro equipo. - ¿No te beso? ¿A el tambien les gustas? – me pregunto.
Justo cuando le iba a responder las dos preguntas mas importantes el balón me dio en la cabeza y todo se volvió negro.
Creo que me desmaye, claro que me desmaye sino ahora no estuviera viendo todo borroso al abrir los ojos.
-¿Te sientes mejor? – me pregunto la voz de una mujer, debía ser la enfermera porque no la reconoci.
-Eso creo. – susurre abriendo los ojos por completo. Trate de incorporarme para sentarme, mala idea me maree. - ¿Fue muy duro el golpe? – pregunte.
-Mas o menos. – me respondio Mariana, no note que estaba a un lado mio. – no te dejo ninguna marca o moretón, pero te ha dejado inconciente por un par de minutos, nos diste un susto de muerte. Lo bueno fue que ganamos. – dijo celebrando con una gran sonrisa.
-Me alegro que mi cabeza haya servido par algo. – me rei.
-Ire por hielo para tu cabeza. – aviso la enfermera antes de salir.
-¿Quién me trajo? No creo que lo hayas hecho tu sola. – inquirí.
Mariana señalo detrás de mi. era Daniel. Sonrei un poco ruborizándome, no me lo esperaba.
-Ire por algo, bueno… a ya sabes donde. – su forma de decir, “me voy para que tengan privacidad”.
-Gracias por traerme. – le dije con sinceridad.
-Me preocupe cuando vi que el balón te tiro, - se sento en la camilla a un lado mio. – juegas bien.
-¿Me estabas viendo jugar? – pregunte, en ningún momento lo vi.
-Si. – asintió con simpleza. – no tenia clase a esa hora, me decidi por salir del salón y ahí fue cuando te vi en la cancha. – me sonroje aun mas.
El estaba impecable, con ropa causal y converse negros; después me mire, llevaba el uniforme de deportes todo sucio, mi cabello seguro estaba hecho un lio a pesar de llevarlo recogido, mi cara debía de tener unas manchas…
-Te ves hermosa. – acomodo un mechon rebelde detrás de mi oreja interrumpiendo mis pensamientos. – no importa lo que lleves puesto.
-¿Eres algún familiar de Edward Cullen que no conozca? – le pregunte en broma.
-No leo mentes, aunque a veces eso me vendría bien. Me gustaría saber que pasa por esa cabeza tuya. - solto una risita, nunca la había oído. – pero tu expresión y la forma en que mirabas tu ropa como comparándola me dio esa idea, no sabia que estaba en lo correcto.
-Has acertado una vez mas. – suspire. – me quiero ir, no soporto mas el olor a hospital, desifectante, iug. – me estremeci levemente.
-No te dejare ir. – me retuvo cuando bajaba de la camilla. – te dieron un fuerte golpe con un balón, esperaremos.
-No esperare por hielo, estoy perfectamente. – mi mama dice que mi abuela era mas terca que una mula, ya veo de donde lo herede. – mira.
Me puse de pie y me tambalee un poco. Mi acompañante suspiro rodando lo ojos.
-Sientate. – me atrajo de nuevo hacia la camilla. – los hospitales, en este caso las enfermerías no son tan malas.
-Detesto este tipo de lugares. – me estremeci levemente. – no me traen buenos recuerdos.
-A mi tampoco. – murmuro muy bajo. - ¿Por qué no te gustan los hospitales?
-No es algo de lo que me guste hablar. – dije en un susurro. Asintió. - ¿Por qué no te gustan a ti?
-Ya he estado demasiado tiempo en uno. – me confio, y por su tono de voz creo que le costo mucho decirlo. No dije nada, no había palabras. – ahí viene la enfermera será mejor que me vaya.
Se levanto de la camilla sin despedirse ni nada, su bipolaridad me preocupaba y me obsesionaba, ¿Quién era realmente Daniel?