viernes, 24 de agosto de 2012

Capitulo 4

Hola a todos!! ya publike de nuevo, ojala les guste:) meli <3

-¿Iras este viernes a la fiesta? – le preguntaba mi hermana a Daniel, el cual deseba alejarse.

-No, no voy a fiestas. – le respondio con cortesía, menos mal. – si me disculpas se me hace
tarde para… un compromiso.

Asi la dejo.Nunca había conocido a nadie que le dijera que no a mi hermana. Es el primero, mis respetos.

-¿Ya terminaste de pegarlos? – me pregunto la presidenta del club de debate, al cual por desgracia pertenecia.

-Si, ¿crees que alguien se una? – le pregunte.

-Puede ser, bueno es todo por hoy, ya puedes irte.

Me dirigía a la biblioteca para entregar unos libros que saque hace un par de días. Vaya sopresa al encontrarme a Daniel ahí tambien.

-¿Cómo has estado Vicky? – me pregunto la bibliotecaria.

-Bien, Carmina. No me quejo. – le respondi.

-Habra una fiesta este viernes, nadie para de hablar de eso.

-Que lo digas, - suspire – es solo una fiesta, como esa habrá muchas.

-Creo que eres la única que piensa asi – dijo firmando mi hoja de prestamos – aquí tienes.

-Gracias, que tengas buena tarde. – le desee y Sali de ahí.

Hasta la bibliotecaria sabia de la fiesta.

-¡Espera! – me gire para encontrarme a Daniel dirigiéndose a mi.

-¿Es a mi? – le pregunte para cersiorarme.

-No veo a nadie mas en el pasillo – observo. Aun no salía de mi sorpresa. - ¿Estas bien?

-Necesitas ayuda con una tarea, digo me estas hablando por eso, ¿no?

-Estoy perfectamente bien en la escuela – al parecer solo en eso, dije para mis adentros. – bueno, no se porque te hablo.

-Ya somos dos. – empece a caminar.

-¿Iras a la fiesta? – me siguió el paso. No le respondi solo me dedique a mirarlo. – de acuerdo, creo que no he sido muy amigable contigo, ni con nadie. Me llamo Daniel Ramos, un placer conocerte. – me extendió su mano, sonriendo, creo es la primera vez que lo veo sonreir en estos días.

-Victoria Villanueva – le di un ligero apretón – ahora si, ¿para que quieres saber mis planes?

-Solo es curiosidad. – se encogio de hombros, sonriendo de nuevo, pero no llegaba a los ojos.

-La curiosidad mato al gato – contrataque. – será mejor que me vaya, se me hace tarde.

Camine con paso decidio hacia mi auto, dejándolo atrás.

Había dejado hablando solo a un chico guapo y misterioso, vaya suerte la mia. Eso me pasa por tener una escasa vida amorosa. En la comida estuve usualmente callada, solo hable para expliclarle y pedir permiso de quedarme en casa de Mariana, ella me recogería para asegurarse de que no escaparia.

No había escrito en mi diario, tenía cosas que contarle.

Querido diario:

La verdad es que ahora si que tengo cosas que contarte…

Para empezar, el chico misterioso de quien te conte, Daniel, me hablo como si nada, rechazo a Alicia sin mas y sonrio, su sonrisa es tan… linda, pero sus ojos siguen siendo tristes. Creo que eso le sucede a su mirada, no tiene esa chispa. Siempre esta callado al fondo del salón, no habla con nadie, no es que me preocupe, bueno la verdad si pero aun asi no es de mi incumbencia.
Ire a una fiesta. Eso si es una catástrofe mundial. Ni a ti te he contado el porque ya jamas me he vuelto a parar en una, hace pasados del año que se me quitaron las ganas. Algún dia te lo contare, mientras tanto… no quiero recordar nada. Mariana me obligara a ir quiera o no, ni como negarme, la ultima esperanza fueron mis papas, me dijeron que si a la primera. Eso me pasa por no salir seguido. Nunca les he mentido, ni espero hacerlo. Me da la impresión de que será una
fiesta que no olvidare.

-Mariana deja de vigilarme, no me ire.

-Hoy te veras espectacular. – me aseguro, yo solo rode los ojos, si ella lo dice… - hay que
empezar.

Saco bastantes cosas de su tocador, base, maquillaje, rímel, sombras, rubor, gloss, un sinfín de cosméticos. Una rizadora de cabello y una plancha.

-¿Qué piensas hacer con eso? – le pregunte con temor.

-Te presento a tu amiga la placha – abri mucho los ojos, nunca me había planchado el cabello
– no te preocupes, no te quemare, soy experta en esto. – la cerro varias veces. – ahora solo relájate y cierra los ojos.

Hice lo que me dijo. Empezó con maquillarme, antes le adverti que nunca me había maquillado
en mi vida, empezó a reir, diciéndome que siempre hay una primera vez para todo. Siguió con mi cabello, no me dejaba verme en el espejo lo cual aumentaba considerablemente mi ansiedad.

-Quedate quieta, ya casi termino. – se quejo. – lista. Estás oficialmente perfecta.

Quito la sabana que cubria el espejo y… vaya, ¿era yo?

-Te dije que estarías irreconocible, - se paro al lado de mi. – mira la hora, - reviso su celular – me toca a mi. tu ropa esta en el armario, la puerta derecha. – asentí sin salir de mi sopresa.

Mi cabello estaba liso, muy liso. Mi labios se veian voluminosos a causa del brillo color rosa, mis ojos resaltaban tras unas espesas y largas pestañas negras, con una ligera sombra blanca a penas perceptible y el rubor adornando mis mejillas.

Sonrei, me gusto como me veía. Le hice caso a mi amiga y saque mi atuendo de su armario. Abri mucho los ojos. una falda de mezclilla y una blusa de encaje color verde, combinaba con mi ojos. nunca uso faldas pero, como dijo Mariana: “siempre hay una primera vez para todo”. Me puse la ropa sin rechistar, de todas maneras yo no había traido mas que mi pijama y ropa “casual” para irme después.

-¿Ya estas lista? – me pregunto Mariana, ella tambien se veía espectacular. Con su vestido
floreado y unos zapatos que me pregunte como rayos pisaría. – te faltan loszapatos, espera.

-Me pondré mis converse y no me diras nada – me impuse.

-De acuerdo, nadie notara tus zapatos, puedes hacerlo.

-Gracias. Yo creo que nadie me reconocerá.

-Si te arreglaras mas, todo seria diferente. Vamos se nos hara tarde.

Mi amiga no se dio cuenta de la verdad de sus palabras.



1 comentario:

Sam dijo...

Que bonita historia.
Yo soy nueva, ¿te gustaría leer la mía? Gracias, te sigo :)